¿De verdad se nota la diferencia entre un MP3 y la calidad CD? Mirando las cifras parece que sí: un MP3 a 128 kbps ocupa menos de la décima parte que el original. Pero la única forma honesta de comprobar si tú lo oyes es una prueba a ciegas, sin saber qué estás escuchando. Este test ABX es exactamente eso: el mismo método que usan los ingenieros de audio para evaluar códecs, con música real y un resultado con estadística detrás.
1. Elige la música y la calidad del MP3
Usa auriculares, en un sitio en silencio, con el volumen a un nivel cómodo. Se descargan dos fragmentos de 12 segundos, unos 2 o 3 MB.
2. Escucha y decide: ¿X es A o es B?
Al cambiar entre A, B y X la música sigue en el mismo punto. Con el teclado: A, B y X para cambiar, espacio para pausar, 1 y 2 para responder.
Ronda 1 de 16
3. Resultado
Consejos para hacerlo bien:
- Auriculares mejor que altavoces, y con cable si puedes: con Bluetooth, el audio se vuelve a comprimir con otro códec antes de llegar a tus oídos, y eso tapa parte de la diferencia.
- Busca un pasaje concreto donde creas oír algo, como el ataque de un platillo, una cola de reverberación o una voz, y compara solo ese trozo. Pulsa en la barra para volver a él.
- No subas mucho el volumen. Oír más fuerte no ayuda a distinguir y cansa el oído.
- Empieza por 128 kbps. Si lo aciertas, pasa a 192 y luego a 320.
Cómo se lee el resultado
En cada ronda, aunque no oigas nada, tienes un 50 % de acertar: es como lanzar una moneda. Por eso acertar 10 de 16 no significa gran cosa, y el test no se fía de un porcentaje de aciertos, sino de la probabilidad de haber sacado ese resultado por pura suerte.
Esa probabilidad sale de la distribución binomial, la misma de lanzar una moneda 16 veces:
- 12 de 16 aciertos o más salen por suerte menos del 4 % de las veces. Es la frontera habitual: por debajo del 5 %, se da por hecho que sí oyes la diferencia.
- 10 de 16 salen por suerte el 23 % de las veces. Puede que oigas algo, pero no es una prueba.
- 16 de 16, por suerte, solo una vez de cada 65.536.
Con 10 rondas hace falta acertar 9, y con 20, 15. Cuantas más rondas hagas, más fiable es el resultado, pero el oído se cansa: 16 es un buen equilibrio.
Qué quita un MP3 y por qué a veces no se nota
Un MP3 es audio con pérdidas: para ocupar menos, el codificador tira la información que, según un modelo del oído humano, no vas a echar de menos. Lo más fácil de medir es que corta los agudos más altos. En los fragmentos de este test, codificados con LAME, el MP3 a 128 kbps elimina casi todo lo que hay por encima de unos 16 o 17 kHz, el de 192 corta hacia los 17-19 kHz, y el de 320 apenas toca nada por debajo de 20 kHz.
| Calidad | Qué se quita (en nuestros fragmentos) | Tamaño de una canción de 4 minutos | Dificultad |
| MP3 a 128 kbps | Todo por encima de unos 16-17 kHz, y algo de detalle en platos y reverberación | 3,8 MB | La más fácil de pillar |
| MP3 a 192 kbps | Por encima de unos 17-19 kHz | 5,8 MB | Difícil |
| MP3 a 320 kbps | Casi nada por debajo de 20 kHz | 9,6 MB | Muy difícil |
| Calidad CD (FLAC) | Nada: 44,1 kHz y 16 bits, sin pérdidas | Unos 25-30 MB | — |
El corte de agudos importa menos de lo que parece, porque con la edad dejamos de oír esas frecuencias. Un adolescente puede oír hasta cerca de 20 kHz, pero muchos adultos no pasan de 15 o 16 kHz. Si quieres saber hasta dónde llegas tú, prueba nuestro test de oído: si no oyes nada por encima de 16 kHz, el corte del MP3 a 128 kbps no te afecta.
Lo que sí delata a un MP3 de poca calidad son otras cosas, y con práctica se aprenden a reconocer:
- Platillos y hi-hats que suenan «a chapa» o como si tuvieran burbujas, en vez de un siseo limpio.
- Pre-eco: un leve susurro justo antes de un golpe seco, como unas castañuelas o un bombo.
- Menos aire en la reverberación: el final de las notas y el eco de la sala se apagan antes o suenan más ásperos.
Por eso el test trae tres estilos: en el rock y la electrónica hay muchos platillos y golpes secos, que es donde el MP3 tiene más problemas. La clásica es más difícil de pillar de lo que parece, porque tiene menos agudos fuertes.
Por qué A y B no se delatan
En otros tests de este tipo, el MP3 suena un poco desplazado respecto al original, porque cada codificador añade unos milisegundos de silencio al principio, y al cambiar se nota un salto. Aquí no pasa: el MP3 se ha vuelto a decodificar y se ha guardado sin pérdidas, alineado muestra a muestra con el original y con la misma duración. Los dos suenan a la vez y cambiar de uno a otro es solo un fundido de 10 milisegundos, así que la única diferencia entre A y B es lo que ha quitado el MP3.
¿Merece la pena pagar por calidad sin pérdidas?
La mayoría de los servicios de música ya ofrecen calidad CD o superior sin cobrar más:
- Spotify la añadió a Premium en septiembre de 2025, en FLAC de hasta 24 bits y 44,1 kHz, sin subir el precio. Antes su máximo era Ogg Vorbis a 320 kbps.
- Apple Music, Amazon Music y Tidal la incluyen desde hace años.
Si tu servicio ya la tiene, activarla no cuesta nada salvo datos móviles. Pero antes de pagar más por ella, o de llenar el disco con ficheros FLAC, este test te dice si para ti hay diferencia.
Hay un detalle que casi nadie tiene en cuenta: con auriculares Bluetooth normales, el sin pérdidas no llega a tus oídos. El audio se vuelve a comprimir con el códec Bluetooth, sea SBC, AAC, aptX o LDAC, antes de salir del móvil. Solo unos pocos equipos compatibles con aptX Lossless transmiten calidad CD por Bluetooth. Para sacarle partido a un FLAC hacen falta auriculares con cable o un equipo de sonido conectado por cable o por wifi.
Para entender qué significan los 44,1 kHz y los 16 o 24 bits, tenemos una explicación de la frecuencia de muestreo y la profundidad de bits.
La música del test
Los tres fragmentos duran 12 segundos y salen de grabaciones publicadas en calidad sin pérdidas con licencia libre. Antes de usarlas hemos comprobado su espectro, porque una canción que ya pasó por MP3 antes de convertirse en FLAC no serviría para este test: le faltarían los agudos desde el principio.
- Rock: «Rompo todo», de Orquesta de Perros, del disco Roles y oficios. Licencia Creative Commons BY 3.0.
- Electrónica: «Quark Star», de Digi Hartatak. Licencia Creative Commons BY 3.0.
- Clásica: Sinfonía n.º 3 «Heroica» de Beethoven, tercer movimiento, en la grabación de Musopen. Dominio público.
Cada fragmento se ha pasado a calidad CD (44,1 kHz y 16 bits) y se ha bajado 3 dB de volumen para que el MP3 no sature al decodificarlo. Los MP3 se han hecho con LAME a velocidad constante (CBR) de 128, 192 y 320 kbps, con la máxima calidad del codificador.











