Qué son los drivers de unos altavoces o auriculares (y por qué más grande no es mejor)

Jesús Sánchez, actualizado a 1 septiembre 2026
drivers audio

El driver es la pieza que convierte la electricidad en sonido. Todo lo demás de un altavoz o de unos auriculares —la carcasa, la batería, el Bluetooth, la aplicación— existe para servir a ese componente. Su nombre técnico es transductor electroacústico, y hace exactamente lo que dice: transforma una señal eléctrica en movimiento, y ese movimiento en aire vibrando.

El sonido no es más que aire moviéndose. Cuando el diafragma del driver —una membrana muy fina— empuja y tira del aire que tiene delante miles de veces por segundo, crea las variaciones de presión que tu oído interpreta como música.
Driver de un altavoz visto de cerca
El driver es el único componente que realmente produce el sonido

En las fichas de producto el driver suele aparecer reducido a un número: «driver de 40 mm», «doble driver», «triple driver». Ese número vende mucho y explica poco. Vamos con lo que hay detrás.

Cómo funciona por dentro

El driver más común, el dinámico, tiene tres piezas y un principio de física de bachillerato:

  1. Un imán permanente fijo.
  2. Una bobina de hilo de cobre, suspendida dentro del campo de ese imán y pegada al diafragma.
  3. El diafragma, el cono o la cúpula que empuja el aire.

Cuando la corriente de la música recorre la bobina, esta se convierte en un electroimán. Según el sentido de la corriente, el imán fijo la atrae o la repele, así que la bobina se mueve adelante y atrás. Y como está pegada al diafragma, arrastra con él al aire.

La consecuencia práctica es que el driver copia la forma de la señal eléctrica. Si la corriente oscila 440 veces por segundo, el diafragma también, y sale un la. Todo lo que un altavoz hace mal —distorsión, graves flojos, agudos ásperos— es el diafragma fallando en copiar esa señal con fidelidad.

Los cuatro tipos de driver que te vas a encontrar

Hay muchas maneras de mover un diafragma, y cada una tiene su carácter:

Los cuatro tipos de driver más habituales y para qué sirve cada uno

TipoCómo funcionaDónde se usaPunto fuertePunto débil
DinámicoUna bobina móvil dentro de un imán empuja el diafragmaCasi todo: altavoces y la mayoría de auricularesGraves con cuerpo y buen rendimiento por euroLe cuesta más el detalle en agudos
Armadura balanceadaUna pieza metálica pivota entre dos imanes y mueve el diafragmaAuriculares in-ear y audífonosDiminuto y muy preciso en medios y agudosCasi no da graves por sí solo
Planar magnéticoUna lámina finísima con pistas conductoras entre imanesAuriculares de gama altaMuy poca distorsión y respuesta rápidaPesados y exigen amplificación
ElectrostáticoUna membrana cargada se mueve entre dos placasAuriculares y altavoces de precio altoEl detalle más fino que existeNecesita su propia electrónica y no es portátil

El dinámico domina el mercado por una razón sencilla: es el que mejor equilibra potencia, graves y consumo, y es barato de fabricar. Casi todo lo que compras lleva uno.

La armadura balanceada es la razón por la que los in-ear de gama alta llevan varios drivers. Al ser minúscula y muy precisa en medios y agudos pero incapaz de dar graves, los fabricantes la combinan: una armadura para los agudos y un dinámico para los graves. Eso son los famosos dual driver o híbridos.

Esquema de un auricular con diseño dual driver
Un auricular de dos drivers reparte el trabajo entre ambos en lugar de exigirle todo a uno solo

Planar magnético y electrostático son otra liga: suenan extraordinariamente bien y son incómodos de usar. Pesan, no se alimentan de cualquier cosa y en el caso del electrostático hacen falta una fuente de alta tensión y un amplificador propio. No existen en portabilidad.

Tweeter, woofer y compañía: el reparto por frecuencias

Ningún driver reproduce bien todo el rango que oímos, de 20 Hz a 20 kHz. Un cono grande mueve mucho aire pero es demasiado pesado para vibrar 15.000 veces por segundo; una cúpula diminuta va rapidísima pero no desplaza el aire suficiente para un bajo. Por eso los altavoces buenos reparten el trabajo:

Cómo se reparten las frecuencias los distintos drivers de un altavoz

NombreFranja que reproduceTamaño típicoQué escuchas ahí
SubwooferPor debajo de 100 Hz20-38 cmEl golpe del bombo y las notas más graves
Woofer40 Hz - 1 kHz13-20 cmBajos y la base de la música
Midrange (medios)300 Hz - 5 kHz5-13 cmLas voces y la mayoría de instrumentos
Tweeter2 kHz - 20 kHz2-3 cmPlatos, cuerdas y el brillo del sonido

La pieza que decide qué señal va a cada driver se llama filtro divisor de frecuencias o crossover, y es la mitad del secreto de un buen altavoz: un crossover mal ajustado estropea drivers excelentes.

La mayoría de los altavoces domésticos son de dos vías —un woofer y un tweeter—. Al subir de gama aparecen los de tres vías, que añaden un driver dedicado a los medios en lugar de hacer que el woofer se ocupe también de las voces.

En auriculares la historia es distinta: casi todos llevan un único driver que se encarga de todo el rango, y funciona razonablemente bien porque el diafragma está a un centímetro del tímpano y no tiene que llenar una habitación.

Más grande y más drivers no significa mejor

Es el número que aparece en la caja y es el que peor predice cómo suena algo.

Un driver más grande no suena mejor, suena distinto. Mueve más aire, así que le cuesta menos dar graves con cuerpo y llegar a volúmenes altos. Pero también es más pesado, y esa masa le impide seguir los cambios rápidos: un diafragma grande llega tarde a los agudos. Un driver de 50 mm en unos auriculares baratos con un imán flojo y una cámara mal diseñada suena peor que uno de 40 mm bien hecho.

Tener más drivers tampoco es una garantía. Cada driver añadido obliga a añadir un crossover que decida qué le toca a cada uno, y ahí es donde se estropea el asunto: si el reparto está mal calculado, dos drivers se pisan en la misma franja, se cancelan entre sí y el resultado suena peor que con uno solo. Hay in-ear de cinco armaduras que suenan desordenados y auriculares de un solo dinámico que suenan impecables.

Cuidado con la cifra de potencia en vatios por el mismo motivo. Muchos fabricantes publican la potencia de pico —PMPO— en lugar de la potencia real continua —RMS—, y la primera puede ser diez veces la segunda. Si un altavoz anuncia vatios sin especificar cuáles, asume lo peor.

Qué mirar en su lugar

Si el tamaño del driver no sirve para decidir, estos datos sí dicen algo:

  • Respuesta en frecuencia, pero con su margen de tolerancia. «20 Hz - 20 kHz» a secas no significa nada, porque no dice a qué volumen llega a esos extremos. El dato honesto lleva un ±3 dB detrás. Sin esa cifra, es publicidad.
  • La impedancia, en ohmios. Por debajo de 32 Ω cualquier móvil los mueve. Por encima de 100 Ω vas a necesitar amplificación para que suenen a volumen decente.
  • La sensibilidad, en decibelios por milivatio o por vatio. Indica cuánto volumen saca con la misma señal; a mayor sensibilidad, menos amplificación hace falta.
  • La distorsión armónica total (THD). Por debajo del 1 % es lo esperable; por encima, el driver ya está añadiendo sonido que no estaba en la grabación.

Y una cosa que no aparece en ninguna ficha: el material y la construcción del diafragma. Un cono de papel, uno de polipropileno y uno recubierto de berilio se comportan de forma completamente distinta, y ahí es donde se va buena parte del precio.

En auriculares inalámbricos, además, el driver ya no es el único cuello de botella. El códec Bluetooth que use la conexión decide cuánta información llega al driver: el mejor driver del mundo no puede reproducir lo que la conexión ha tirado por el camino.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un driver en unos auriculares?

Es el componente que genera el sonido: una bobina, un imán y un diafragma que empuja el aire. Todo lo demás del auricular está a su servicio.

¿Es mejor un driver de 40 mm o de 50 mm?

No hay respuesta general. Uno más grande mueve más aire y le cuesta menos dar graves, pero pesa más y va peor en los agudos. La calidad del imán, del diafragma y del diseño de la cámara pesan más que los milímetros.

¿Son mejores los auriculares con varios drivers?

Solo si el reparto entre ellos está bien hecho. Varios drivers permiten que cada uno se especialice, pero exigen un filtro divisor bien calculado. Un mal reparto suena peor que un único driver de calidad.

¿Qué diferencia hay entre un tweeter y un woofer?

El tweeter reproduce las frecuencias altas (de 2 kHz en adelante) y es pequeño y ligero; el woofer se ocupa de los graves (por debajo de 1 kHz) y es grande, para mover más aire.

¿Qué es un driver de armadura balanceada?

Un tipo de driver diminuto y muy preciso en medios y agudos, habitual en auriculares in-ear. Como apenas produce graves, suele combinarse con un driver dinámico que se encargue de ellos.

¿Cuántos vatios necesito?

Fíjate en que la cifra sea potencia RMS (continua) y no PMPO (de pico), que suele estar inflada. Para escuchar en una habitación, 10-20 W RMS por canal sobran.

En resumen: el driver es lo que produce el sonido, pero su tamaño y su número son los peores indicadores para juzgarlo. La respuesta en frecuencia con su tolerancia, la impedancia y la sensibilidad dicen mucho más que un «50 mm» en la caja.

Jesús Sánchez

Jesús Sánchez

Redactor

Entusiasta del mundo del audio y la imagen. Con un agudo oído para la calidad del sonido y un buen ojo para la excelencia visual, desentraño la magia que se esconde tras los últimos gadgets de audio y las tecnologías de televisión más punteras. Acompáñame en un viaje para mejorar tu entretenimiento.