Audacity 4.0: interfaz rehecha en Qt, espacios de trabajo y efectos redibujados

Rubén Castro, 8 septiembre 2026
audacity 4 novedades

Audacity nació en 1999 sobre wxWidgets, una biblioteca de interfaz de 1992, y ahí ha seguido un cuarto de siglo. Durante años dio igual: el programa hacía su trabajo y la ventana era un detalle. Dejó de dar igual cuando el equipo quiso meter cosas que esa base no soportaba bien —temas, espacios de trabajo, clips que se redibujan mientras los estiras— y llevaban desde la 3.2 añadiéndolas a empujones.

Audacity 4 tira esa capa entera y la rehace sobre Qt 6. Es el mismo camino que recorrió MuseScore 4, y lo ha hecho el mismo equipo de diseño de Muse Group. El motor que graba y procesa es en esencia el de siempre; lo que cambia es todo lo que tocas.

Sigue siendo gratuito y libre bajo GPL v3, abre los proyectos .aup3 de la versión 3 tal cual, y hay versión para Linux, Windows y macOS.

Qt por debajo, y por qué se nota

Cambiar de wxWidgets a Qt no es un capricho de programador. wxWidgets pinta cada ventana con los controles nativos del sistema, que es una virtud hasta que quieres que un tema oscuro, un color de acento o una barra de herramientas configurable se comporten igual en tres sistemas operativos. Qt lo hace posible, y de paso trae soporte nativo de Wayland en Linux y escalado decente en pantallas de alta densidad.

Lo primero que ves al abrirlo es el selector de espacio de trabajo. Hay tres de fábrica y puedes montarte el tuyo:

  • Classic deja la barra como la conoces, para quien no quiere aprender nada nuevo un martes por la tarde.
  • Music cambia la regla de segundos a compases y tiempos. La rejilla de compases ya existía desde la 3.4, pero vivía escondida; ahora tiene un espacio entero pensado para ella.
  • Modern es la disposición nueva sin más.

Cada espacio decide qué herramientas van en la barra, así que no es solo estética: es quitar de en medio lo que no usas.

Con el rediseño llegan los temas claro y oscuro, cada uno con variante de alto contraste, un color de acento que se aplica a toda la aplicación y, por primera vez, color por clip. Si tienes veinte tomas de voz y una cama musical, poder verlas de dos colores es de esas cosas que no echas de menos hasta que las tienes. Quien prefiera el aspecto uniforme de Audacity 3 puede dejarlo así. El medidor de reproducción también puede ir en vertical y aprovechar todo el alto de la ventana en lugar de una franja estrecha arriba.

Un aviso para Linux. Hasta ahora Audacity pintaba con GTK a través de wxWidgets, así que en GNOME se integraba bien sin hacer nada. Con Qt es al revés: en KDE Plasma va como en casa, y en GNOME tendrás que recurrir a los paquetes de integración de Qt de tu distribución si quieres que respete el tema del escritorio. No es un fallo de Audacity, es la vida de cualquier aplicación Qt en GNOME.

Editar clips sin cambiar de herramienta

Aquí está el cambio que vas a notar el primer día, y no tiene que ver con los colores.

Cada clip lleva ahora dos tiradores en los bordes: el de arriba recorta y el de abajo estira. Parece una tontería hasta que recuerdas cómo era antes. El estirado de clips existía desde la 3.4 —y era bueno, con un algoritmo que mantiene el tono— pero había que saber que estaba ahí, mantener Alt pulsado y acertar con el tercio superior del borde. Ahora son dos asas a la vista, y estirar una toma para que cuadre con el tempo o alargar una cola de reverb es arrastrar y soltar.

Lo mismo con las muestras. Si alguna vez has tenido que borrar un clic quirúrgicamente, conoces el ritual: ampliar al máximo, cambiar a la herramienta de dibujo, retocar, volver a la herramienta de selección. En Audacity 4 amplías hasta ver las muestras y las arrastras. Sin cambiar de herramienta.

Cada pista tiene ahora su propio medidor, que muestra la señal de entrada mientras grabas y la de reproducción el resto del tiempo. Hasta la versión 3 solo había un medidor general en la barra, y para saber cuál de cuatro pistas estaba saturando tenías que mirarlas de una en una.

Las etiquetas de toda la vida se llaman ahora marcadores y regiones: un punto o un tramo en la línea de tiempo con un nombre. Lo útil sigue siendo lo mismo, exportar a partir de ellas. Para un pódcast es la forma más rápida de sacar los capítulos como ficheros separados sin tocar el proyecto.

Y el bucle tiene fila propia en la regla, con un único interruptor. Está desde la 3.1, pero compartía sitio con la selección y era fácil activarlo sin querer; ahora se ve dónde está y se apaga de un clic.

Efectos, plugins y las dos pestañas de Muse Group

Todas las ventanas de efectos se han rehecho, empezando por las cinco que usa todo el mundo: compresor, curva de filtro, ecualizador gráfico, limitador y reverberación. Los efectos en tiempo real llegaron en la 3.2, así que puedes ajustarlos mientras suena la pista; lo nuevo es que por fin tienen ventanas hechas para eso y no diálogos heredados de otra época.

Ventana del efecto compresor en Audacity 4
El compresor, con la ventana de efectos rehecha.

En plugins, Audacity 4 carga LV2, VST3 y Audio Units al mismo nivel y sin envoltorios. Si usas Linux, LV2 es el que te importa: es el formato del ecosistema de audio libre —las suites Calf, LSP o x42 son LV2— y es lo que tienes garantizado cuando el fabricante de un VST3 no se ha molestado en compilar para Linux.

Get Effects y la nube

Hay dos pestañas nuevas dentro del programa. Get Effects abre el catálogo de MuseHub: plugins, samples y oneshots, gratuitos y de pago, que se cargan en la misma cadena de efectos que los integrados. Y los proyectos se pueden guardar y compartir en audio.com, con una pestaña de proyectos en la nube en la pantalla de inicio.

Catálogo de efectos de MuseHub abierto desde Audacity 4
El catálogo de MuseHub, dentro de Audacity: efectos gratuitos y de pago en la misma lista.

Las dos son de Muse Group, la empresa que compró Audacity en 2021 y que también es dueña de MuseScore. Es decir, la tienda y la nube que se te ofrecen desde dentro del programa pertenecen a quien te da el programa. Ninguna es obligatoria: Audacity funciona sin cuenta y sin conexión, como siempre.

Aquella compra vino con una polémica de privacidad que contamos en su momento. Acabó con la telemetría opcional y desactivada por defecto, con la cláusula que vetaba a menores de 13 años retirada, y con forks como Tenacity nacidos de aquel enfado. Cinco años después, Audacity sigue siendo software libre y el fork sigue siendo minoritario.

Compatibilidad, y cómo instalarlo en Linux

Los proyectos .aup3 de Audacity 3 se abren directamente, sin conversión. La web no dice nada del camino inverso, así que si compartes proyectos con alguien que sigue en la versión 3, haz una prueba antes de contar con ello.

La licencia sigue siendo GPL v3, la misma de siempre, y el programa sigue siendo gratuito para Linux, Windows y macOS.

En Linux, la descarga oficial es un AppImage, en versiones x86_64 y ARM64. Si prefieres Flatpak o Snap, mira qué versión te ofrece tu tienda antes de dar por hecho que es la 4. Y si el AppImage no arranca, no eres tú: las primeras builds de la 4.0 tuvieron un fallo de registro de QML que está documentado en el GitHub del proyecto. Prueba con una build más reciente antes de pelearte con tu distribución.

Esto es la presentación de la versión, no un análisis. Todo lo de arriba sale de la documentación del proyecto y de las notas de versiones anteriores. Lo que no sabemos todavía es cómo se comporta la interfaz nueva con un proyecto de tres horas y cuarenta pistas, que es donde estos rediseños se ganan o se pierden el respeto.

Fuentes

  1. audacityteam.org
Rubén Castro

Rubén Castro

Redactor

Apasionado de explorar y diseccionar lo último en tecnología. Tengo mucha experiencia en el mundo de los ordenadores y el gaming, aunque también me gustan todos los tipos de gadgets.